Los detectores de metales son efectivos para identificar metales ferrosos y no ferrosos. Sin embargo, se limitan a la contaminación por metales únicamente y no pueden detectar objetos extraños no metálicos.
La tecnología de inspección por rayos X proporciona una solución más completa al detectar contaminantes tanto metálicos como no metálicos basándose en las diferencias de densidad.
Los sistemas de rayos X pueden detectar:
Fragmentos de metal
Vidrio y cerámica
Piedras y minerales
Huesos y conchas
Plásticos y caucho densos
Además de la detección de objetos extraños, la inspección por rayos X también puede realizar controles de calidad como:
Productos faltantes o rotos
Inspección de peso y nivel de llenado
Verificación de la integridad del producto
A medida que las regulaciones de seguridad alimentaria se vuelven más estrictas y la variedad de productos aumenta, muchos fabricantes están actualizando sus métodos de inspección tradicionales a sistemas de inspección por rayos X. La tecnología de rayos X ofrece una mayor precisión de detección, mayor versatilidad y un rendimiento fiable incluso para productos envasados, incluido el envasado en papel de aluminio o aluminio.
La contaminación por objetos extraños puede ocurrir en cualquier etapa del procesamiento de alimentos, pero con la tecnología de inspección adecuada, los riesgos se pueden reducir significativamente. Al identificar los contaminantes comunes y elegir soluciones de detección efectivas, los fabricantes de alimentos pueden proteger a los consumidores, cumplir con los estándares internacionales y salvaguardar la reputación de su marca.
Si busca mejorar su proceso de inspección de seguridad alimentaria, los sistemas de inspección por rayos X proporcionan una solución probada y preparada para el futuro.